Superviviente del Holocausto, 92 años, golpeada cuando usaba servicio de taxi para personas discapacitadas


Una superviviente del Holocausto de 92 años fue dejada sangrando y magullada despuĂ©s de ser agredida por un extraño en un vehĂ­culo provisto del servicio del transporte pĂșblico.

SegĂșn los informes, Hanka Fogelman afirma que el conductor del taxi sabĂ­a que otro de los pasajeros era impredecible y peligroso, y le advirtiĂł al entrar al auto que “no hable con Ă©l”.

El 11 de noviembre de 2018, Fogelman viajaba en un taxi contratado por la Société de transport de Montréal (STM) para visitar a una de sus hijas. El servicio funciona para proporcionar viajes para personas con discapacidades físicas y mentales que les prohíben el uso de medios de transporte regulares. Sin embargo, durante su viaje, Fogelman fue atacado de forma aleatoria y violenta.

Foto: Youtube

Fogelman dice que cuando el conductor la recogió le dijo que  el otro pasajero era peligroso. En ese momento, una mujer estaba en el asiento del pasajero y el hombre que mås tarde iría a atacarla estaba sentado en la parte de atrås.

“El conductor sabĂ­a que era agresivo
 y dijo que era mejor que no le hablara”.(El dijo) que es agresivo. Es un poco peligroso”, Fogelman dijo a Go Public, segĂșn CBC.

Continuó diciendo, que solo minutos después de subir al vehículo las cosas se pusieron feas.

“Él comenzĂł a golpearme. Me dio un puñetazo”, ella recordĂł.

“La sangre comenzĂł a salir de mi nariz. No sabĂ­a quĂ© hacer.”

No se presentan cargos

SegĂșn la CBC, cuando los oficiales llegaron, encontraron a un pasajero sentado tranquilamente en la parte trasera del taxi enredado en un crucigrama. ParecĂ­a no ser consciente de lo que habĂ­a hecho.

El inspector André Durocher le dijo a Go Public que el hombre sufre de discapacidad intelectual y no serå acusado.

Mientras tanto, Fogelman tuvo que ser trasladada al hospital como resultado de sus heridas.

“TenĂ­a la nariz quebrada. Desgarros en su cara
llena de moratones”, dijo la hija Debbie Rona, quien volĂł al lugar para estar al lado de su madre despuĂ©s del ataque.

“Me siento enojada. Me siento en shock.”

“Miro a mi madre y ella estĂĄ muy consciente mentalmente, pero hay una vulnerabilidad fĂ­sica allĂ­. ÂżPor quĂ© estaba incluso en el taxi? ÂżPor quĂ© el conductor del taxi sentĂł a mi madre a su lado, cerrĂł la puerta y comenzĂł a conducir?”

La defensora de los derechos de las personas mayores canadienses, Laura Tamblyn Watts, tambiĂ©n se uniĂł a la defensa de Fogelman, calificando el ataque como un “fracaso de todo el sistema”.

ÂĄNinguna persona, vulnerable o de otro tipo, debe vivir con miedo de ser atacada! Comparte este artĂ­culo si estĂĄs de acuerdo.