Rafael, el niño que aprendió a hablar a los 4 años y ahora sabe 9 idiomas


Rafael es el tercero de los cuatro hijos de Juli Lanser Mayer y Valcir Mayer, viven en el Timbó, en Santa Catarina, al sur de Brasil. Los padres de Rafael se preocuparon mucho por él porque hasta que cumplió dos años y medio tenía graves dificultades de lenguaje.

El niño no interactuaba, pensaron incluso durante sus primeros meses de vida que podría estar sordo porque no hacía contacto visual ni se expresaba verbalmente.

Pero después de someterlo a exámenes médicos, comprobaron que no tenía ningún problema auditivo.

“Hasta los 2 años no interactuó, no miraba a los ojos y parecía estar sordo”, dijo Juli.

Hasta que finalmente, lo llevaron a un médico especialista que lo diagnosticó con autismo severo. Después de conocer su condición, los padres de Rafael no sabían si lograría aprender a hablar.

Notaban considerables diferencias en los procesos de aprendizaje del pequeño respecto al de sus otros hijos.

Por recomendaciones del médico, Rafael comenzó a usar una Tablet, aunque su madre pensaba que era un método errado accedió.

Rafael se mantuvo durante horas viendo vídeos en YouTube, principalmente en inglés.

“Pensaba que no ponía los vídeos en otro idioma porque no sabía manejar la Tablet, así que yo siempre tomaba el dispositivo y le ponía dibujos animados en portugués”, relató Juli.

Cuando Rafael casi cumplía cuatro años comenzó a decir sus primeras palabras, sus padres celebraron el logro del pequeño después de muchas sesiones de terapia de lenguaje.

Pero hubo algo que llamó su atención, Rafael solo pronunció palabras en inglés.

“Me preocupé porque de pronto, comenzó a hablar como si conociera el idioma con fluidez, sin haber recibido clases, ni salido del país, aprendió inglés con vídeos y juegos”, dijo la madre de Rafael.

Una de las características del autismo es la hiperconcentración, una capacidad para mantener la atención cien por ciento centrada en un interés específico como los idiomas, la música, entre otros. Mientras los pacientes de Trastorno del Espectro Autista se concentran en su área de interés logran que nada interfiera, no se distraen con ninguna otra información optimizando su talento y aprendizaje.

Rafael tiene siete años y ha aprendido nueve idiomas: lenguaje de señas brasileño, esperanto, portugués, español, ruso, japonés, alemán e italiano. Está estudiando árabe.

“Cuando quiere aprender un idioma, permanece concentrado durante un mes, pero no habla todos los idiomas al mismo tiempo, solo el inglés lo habla todo el día, es con el cual se siente más cómodo”, comentó Juli.

El testimonio de esta madre sobre las habilidades y el impresionante talento de su hijo para aprender idiomas a su corta edad demuestra que no hay que subestimar a quienes tengan una condición especial. Compártelo.