El estrés te da la misma cantidad de calorías que una hamburguesa doble con queso, según un estudio


Ahora tienes razones de sobra para tomarte las cosas con calma.

Más de alguno o alguna de nuestros lectores se ha enfrentado a la siempre difícil misión de bajar de peso. Las dietas a base de verduras y aire, las horas de sudor y sufrimiento en el gimnasio y el consumo excesivo de jugos detox son las tónicas de este proceso, el cual muchos abandonan frustrados. Estimados y estimadas, lamento decirles que la fuerza de voluntad no es lo único que necesitamos para bajar de peso: también necesitamos estar tranquilos. ¿Por qué? Porque el estrés nos hace engordar sin que nos demos cuenta.

En un estudio publicado por la Universidad de Yale, se investigó la correlación entre los episodios de estrés y la variación en el peso de una persona. Los resultados son claros: las crisis de estrés generan un exceso de cortisol, hormona que eleva los niveles de glucosa en la sangre y el almacenamiento de grasa en el cuerpo.

Los números no mienten. Una crisis de estrés genera alrededor de 300 calorías, que es la misma cantidad que tiene una hamburguesa doble con queso. Además, bien sabemos que el estrés genera ansiedad, la que generalmente aplacamos…comiendo. Es decir, estar estresado y querer bajar de peso son dos cosas que no van para nada de la mano.

Tal como uno come para aplacar el hambre, también se pueden incorporar ciertos hábitos para reducir los niveles de estrés, como ejercicios de respiración, actividad física —para generar endorfinas y serotonina— y controlar la alimentación mediante alimentos reducidos en grasa. De todas maneras, si sientes que tus capacidades y tu productividad se ven rebasadas por el estrés, te recomendamos que sigas una terapia psicológica para aprender a controlarlo.

Aunque ya sabemos, quizás hay que aprovechar esos momentos de calma para comerse las hamburguesas.